Las muchas horas p
asadas con un halcón sobre el puño,mirando sus ojos profundos y misteriosos, admirando sus lineas de incomparable armonía y tratando de bucear en su psiquismo para ganar su confianza,me hicieron comprender la grandeza de la vida y, sobre todo, me permitieron aferrarme a lo que por aquel entonces sólo era una sospecha de mi temeraria curiosidad intelectual: el hecho de que entre los animales y el hombre puede haber una distancia abismal,pero resulta indudable de que existe una similitud profunda. El territorio,la jerarquia, la agresividad, el cooperativismo,el altruismo, la nobleza, nos son pecados o virtudes exclusivamente humanas. Todos los matices de nuestro comportamiento estan esbozados ya en el mundo de las criaturas que llamamos equivocadamente inferiores.
Y al ganar la amistad de una criatura salvaje que volaba libremente para volver con espontaneidad a mi mano,conquisté también algo mucho más importante: el respeto a la libertad de todos los seres vivos,y la repugnancia mas profunda ante todo lo que signifique dar muerte a un animal mediante los procedimientos mas ventajosos y poco deportivos empleados, todavia por desgracia, por tantos y tantos seres humanos que están a punto de terminar con especies enteras sobre la faz de nuestro planeta. Los halcones me trajeron el amor al estudio de la conducta animal, de las complejas interacciones que determinan el equilibrio natural y en las que resultan verdadero fulcro los animales predadores y, finalmente, el mas profundo espíritu proteccionista hacia todas las criaturas que comparten con nosotros esta nave sideral de roca y agua que llamamos tierra.
asadas con un halcón sobre el puño,mirando sus ojos profundos y misteriosos, admirando sus lineas de incomparable armonía y tratando de bucear en su psiquismo para ganar su confianza,me hicieron comprender la grandeza de la vida y, sobre todo, me permitieron aferrarme a lo que por aquel entonces sólo era una sospecha de mi temeraria curiosidad intelectual: el hecho de que entre los animales y el hombre puede haber una distancia abismal,pero resulta indudable de que existe una similitud profunda. El territorio,la jerarquia, la agresividad, el cooperativismo,el altruismo, la nobleza, nos son pecados o virtudes exclusivamente humanas. Todos los matices de nuestro comportamiento estan esbozados ya en el mundo de las criaturas que llamamos equivocadamente inferiores.Y al ganar la amistad de una criatura salvaje que volaba libremente para volver con espontaneidad a mi mano,conquisté también algo mucho más importante: el respeto a la libertad de todos los seres vivos,y la repugnancia mas profunda ante todo lo que signifique dar muerte a un animal mediante los procedimientos mas ventajosos y poco deportivos empleados, todavia por desgracia, por tantos y tantos seres humanos que están a punto de terminar con especies enteras sobre la faz de nuestro planeta. Los halcones me trajeron el amor al estudio de la conducta animal, de las complejas interacciones que determinan el equilibrio natural y en las que resultan verdadero fulcro los animales predadores y, finalmente, el mas profundo espíritu proteccionista hacia todas las criaturas que comparten con nosotros esta nave sideral de roca y agua que llamamos tierra.
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